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16 enero 2013

Miniserie: Chacalon, el angel del pueblo


Una historia demasiado celestial

Lima, 20 Septiembre 2006.- Lorenzo Palacios Quispe más conocido como “Chacalón” fue un cantante chichero (mezcla de cumbia y huayno) muy popular que tuvo como gran mérito unir a las clases más pobres del país quienes en su gran mayoría no solo recordaban aquel amor perdido, sino también los problemas por los que pasaban en este difícil país y las nostalgias por aquel pueblito que dejaron para llegar a esta problemática capital. Cada semana, cientos de provincianos pugnaban por entrar a cada uno de sus conciertos. Muchos, hasta ahora, recuerdan sus “inolvidables” conciertos en la “carpa” Grau donde cada “fin de fiesta” terminaba entre golpes, robos y escándalos. Pero “Chacalón” murió y algunos de sus seguidores se “pasaron la voz” de ciertos milagros que realizó el difunto gracias a los rezos y bendiciones que le hacían algunos de sus fieles seguidores. Así en el Cerro San Cosme del distrito de La Victoria, es donde hoy, cerca al tanque de agua, le rezan algunos de sus incondicionales por algún “milagrito”. Dicha “creencia popular” sirvió de base a la miniserie que ha tenido una buena sintonía, tal como se esperaba de ella, merced al grueso de público, de los conos de la capital, que lo siguieron a través de las radios, los conciertos ó sus discos. Pues vayamos a la miniserie, segunda producción de la dupla Michelle Alexander y Susana Bamonde, que tuvo un debut auspicioso merced a que su primera producción “Dina, la lucha por un sueño” basada en la vida de otra cantante popular, Dina Paucar, arrasó con la sintonía en su horario estelar.
Esta vez dicha dupla contó con un experto en guiones, nada menos que Eduardo Adrianzén, quien ha contado con varios asesores para la elaboración del guión, una historia, diríamos, demasiado “celestial” hecha a la medida de “Chacalón” vale decir verlo como sus fans lo desean, bueno, trabajador y derrochando toda clase de virtudes que lo levanten hacia el altar. La historia relata los avatares por los que pasa Lorenzo Palacios, desde muy niño, con un padre que lo abandona y una madre borracha (Liliana Trujillo en buena actuación) y que es acogido por el nuevo compromiso de su madre (Aristóteles Picho, gran actor, que redondea su labor), sin embargo la pobreza y la calamidad lo acompaña hasta muy joven donde tiene que “competir” con el egoísmo de su hermano, un cantante chichero, que no quiere que uno más de la familia siga el camino del canto.

La historia sigue el camino de “la perfección” en la vida de Chacalón, con un Gustavo Cerrón demasiado duro para el papel principal. Esta bien que tenga el parecido físico con el cantante, pero de allí a que redondee una buena actuación, hay un abismo, una buena dirección actoral debió tener este actor, por ejemplo durante la escena del perdón a su “esposa” Dora, “llora sin lagrimas” y causa más risa que identificación con la trama. 
Tula Rodríguez como la esposa de “Chacalón”, Dora Puente, sin ser perfecta, convence, claro, está más cuajada, su amplio currículo como vedette, animadora y actriz cómica, la respaldan, sin embargo resbala debido al guión demasiado simplista y “celestial”. Eso sí, Adrianzén demuestra que no es un inexperto en estos temas y coloca su firma en breves pasajes de la trama, que se lo adjudicamos por su papel de guionista principal, por ejemplo la aparición de Dina Paucar niña en la vida de “Chacalón”, le da un agradable respiro a la trama. Hay cosas anecdóticas en algunos pasajes, como cuando “Chacalón” le enseña a su mujer su colección de discos y observamos dentro de ellos, uno de música instrumental dedicado a los grandes temas de películas, si más no recuerdo, del maestro Paul Mauriat, ¿Qué hace dentro de esa colección de cumbias y de folklore, un álbum de ese tipo? Difícilmente Lorenzo Palacios tendría esos gustos. ¿No creen ustedes? Como diría Brunito Pinasco es un tremendo ups.

La participación de los actores es aceptable, teniendo a una gran Haydee Cáceres como la mejor junto a Leontina Caballero, que nos agradó su breve participación. Por momentos, nos imaginamos a ella encarnando a una “cruel” abuelita en alguna novelita local. Los niños no desentonaron, la publicidad se la llevó Johan Mendoza sin embargo el niño Fabio Reyes encarnando a "maceta" fue el que más convenció. 
La historia debió tener momentos más trascendentes, no solo levantarlo por el lado humano de Lorenzo, que sí lo tuvo, sino también ahondar más en lo que es “la mafia” de los promotores y las radios, así mismo la trama solamente toca de manera superficial lo que fueron esos conciertos de “Chacalón” en la “carpa” Grau, cuando todos sabemos las mil y un borracheras que se armaban y que terminaban entre navajazos, violaciones y robos. Claro “Chacalón” no tenía nada que ver, pero ¿Por qué se evitó ahondar más esos temas? La historia solamente toca de manera superficial estos temas teniendo a Toño Vega en una buena caracterización como Cajampoma que no es otro que Víctor Casahuamán Bendezú. Todavía recordamos los discos de 45 RPM. del Grupo Celeste que se emitían en aquella época y que por ningún lado aparecía el nombre de Lorenzo Palacios Quispe como cantante del grupo.

“Chacalón” fue el triunfador del horario de las nueve, pero como toda miniserie, tiene una vida corta, ahora Frecuencia Latina, pensamos, que con mala cabeza, coloca una novelita de Telemundo en un horario que tenía el mérito de ser competencia entre producciones nacionales. Ya falló una vez, al colocar “Gitanas” ahora vuelve con lo mismo. En suma veremos que dice el gran público quien es a la larga, el verdadero juez, aunque si todo sale como pensamos, Magaly Medina volverá a liderar el horario de las nueve de la noche.

04 febrero 2012

Miniserie "Chacalon, el angel del pueblo"

En el año 2005, la productora peruana Michelle Alexander/Susana Bamonde rodaron una miniserie de 2 capitulos para la TV peruana llamada CHACALON, EL ANGEL DEL PUEBLO.
Esta miniserie fue protagonizada por Gustavo Cerron (como Chacalon) y Tula Rodriguez (como esposa de Chacalon) entre otros actores destacados. La serie fue un exito rotundo en su estreno por la TV peruana, aunque chacaloneros de foros de cumbia dicen que la serie no es del todo verdadera respecto a la vida de Chacalon y en ella hay muchas falsedades.
Aqui teneis varios fotogramas de esta estupenda serie dedicada a la vida del Gran Dios Chacalon!!!































Un interesante articulo sobre la miniserie de Chacalon publicado originalmente por el diario peruano La Republica el 25 de marzo de 2005

A finales de abril, tras la culminación de “Misterio”, Frecuencia Latina estrenará la miniserie sobre Chacalón. Domingo tuvo acceso exclusivo a la grabación de la “boda” del protagonista con una Tula Rodríguez transfigurada en la esposa del rey de la cumbia peruana. De paso, fuimos testigos del esperado primer encuentro de la viuda del músico con los actores.
Dicen que lo último que funcionó allí fue un colegio (el San Fernando), pero al recorrer sus ambientes se perciben los rezagos de lo que fue una mansión de familia acaudalada. Lo denotan los inmensos patios y jardines y los amplios salones, así como las imponentes escaleras: de madera la principal, y la de hierro que lleva a la azotea.
Como sea, nadie diría que dentro de esa típica casa barranquina completamente amurallada se recrean los principales capítulos de la vida de un ídolo de la música popular peruana, como fue Lorenzo Palacios, Chacalón.
“Chaca, ¿estás listo?”, le preguntan a un tipo algo bajo y gordo, con el cabello hasta los hombros gracias a la magia de las extensiones. “El cabello me ha crecido desde que me dieron el papel, pero no tanto como se hubiera deseado, y la grabación ya se acaba”, explica Gustavo Cerrón (29), el elegido para representar a Chacalón, mientras se dispone a quitarse una de esas camisas coloridas que el Rey de la Cumbia ostentaba en sus conciertos, para vestir frac matrimonial.
Es la tarde del viernes 18 y estamos en la habitación que sirve de camerino para los 15 actores y alrededor de 20 figurantes que participan en la miniserie. El ajetreo que se siente es fuerte, pero las asistentes de producción (40 personas) juran que será nada en comparación con el que se producirá horas más tarde, cuando deba grabarse la “boda” de Lorenzo Palacios con Dora Puente.
“Este no es mi primer trabajo, pero sí, es verdad, ninguno fue tan protagónico”, asevera Cerrón. De hecho, él asegura ser uno de esos actores premiados por la perseverancia. “No hay casting en el que no me presente, y por eso soy conocido en el circuito de las productoras de cortos, miniseries y publicidad”, detalla. Y fue precisamente en esas circunstancias que, de casualidad, se puso en las manos de Michelle Alexander y Susana Bahamonde, responsables de MSM Producciones.
“Fui a Iguana en pos de un personaje de la novela ‘María de los Ángeles’ –recuerda–, pero Manolo Castillo apenas me vio dijo que, con algunos retoques, yo podía encarnar a Chacalón. Le pasaron la voz a Michelle, ella me probó y… quedé”.
Superada la emoción, Gustavo se percató de la magnitud del encargo y pasó a interiorizar el personaje que hasta entonces le resultaba apenas referencial.
Para compensar ese vacío, el actor dice haber visto documentales y reportajes, así como leído artículos sobre el artista. Con respecto a las canciones, asegura haberse vuelto un fanático de Chacalón. Tanto que a veces las tararea sin darse cuenta. Él sabe que este personaje podría cambiar su vida, y está dispuesto a correr todos los riesgos posibles.
“¡Chaca… empezamos!”, vuelven a gritarle, y Gustavo responde que sí, que ya va. Que solo le falta amarrarse esos curiosos zapatos blancos y, por supuesto, acomodarse el mechón de cabello que siempre atacaba el rostro de Chacalón. Ya listo, se mira al espejo y ensaya el saludo clásico del pulgar derecho en alto que ha sido inmortalizado en sendas fotos. No es igual al malogrado músico, pero basta con que se parezca.
Gustavo queda listo para grabar, pero aún se debe aguardar a Tula Rodríguez, en quien los asistentes se toman más tiempo debido a la necesidad de mostrarla tal cual lo hizo Dora Puente en su noche nupcial. Y mientras la acicalan, en el segundo piso Michelle Alexander registra la actuación de Lucy Bacigalupo y el cubano Joel Sotolongo. La directora se divierte marcando los movimientos, pero también reniega cuando alguna falla la obliga a cortar sin tener la imagen que ella desea. Su temperamento es conocido, pero esta vez la desazón es más evidente tal vez porque ya van por la sétima semana de grabación, cuando se tenía programadas apenas cinco para registrar los diez capítulos de una hora.
“También han tenido que ver el hecho de trabajar con niños –¡no vuelvo a hacerlo!– y el de utilizar una sola cámara (por más que sea la modernísima High Edition, ¡es una sola!), lo que obliga a repetir las escenas para tomar los contraplanos”, advierte. Revela, además, tener listo ya el primer capítulo, y que le ha gustado lo que ha visto, aunque sabe bien que ‘Dina, la lucha por un sueño’ le ha dejado una valla muy alta.
“Auspiciadores, público, periodistas y ejecutivos del canal, todos aguardan que se superen los 32 puntos de audiencia que alcanzó ‘Dina…’, y eso es mucha presión”, anota.
Según Alexander, si algo la tranquiliza es saberse tan respaldada como para superar las deficiencias técnicas de “Dina…”. Para ella, Eduardo Adrianzén ha escrito una excelente historia y el trabajo de Adriana Álvarez (su hija) en la dirección de arte le ha permitido contar con la ambientación apropiada de acuerdo a las épocas (van del 50 al 80, y de allí al 2005).
También elogia la ayuda de Dora Puente, la viuda de Chacalón, quien luego de un lógico tira y afloja financiero (“no tenía una idea clara de cuánto se cobraba por derechos) y de contenidos, terminó prestando fotografías, videos... y hasta ropa.
Lejos ya de la faceta de animadora de mediodía que la mantuvo ocupada durante el 2004 (“¿retroceso en mi carrera? Un rol protagónico nunca lo es”), y enfundada en un vistoso vestido de novia, Tula Rodríguez asegura estar complacida de que le hayan pedido ponerse en los zapatos de Dora. Para empezar, le ha permitido descansar de las exigencias de refinarse, pues necesitaba subir de peso y mostrarse campechana, aunque sin dejar de ser algo formal (la ropa holgada y los peinados antiguos contribuyen con ello).
“Dora confirma eso de que, detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer –enfatiza–. Puede que Lorenzo haya tenido debilidades, pero ella supo ser constante y tomar las riendas de su familia. Sin duda, tenía la mente más amplia y una visión más ambiciosa que la mayoría de mujeres de entonces. ¿Si he conversado con ella? Pues no. Hubiera sido bacán, pero no se ha podido”.
No acababa de decirlo cuando una mujer se paró frente a ella exclamando: “Tula, estás preciosa. Me ha encantado que seas tú quien haga de mí en la serie”. La ex vedette se quedó muda cuando le confirmaron que se trataba de la mismísima Dora Puente.
La llegada de la viuda de Chacalón alborotó el set. La curiosidad de ver cómo se iba a recrear su matrimonio fue irresistible. Ursos Huapaya, un veterano periodista ligado a la música popular y fuente de primera mano en el guión de esta miniserie, le había avisado del acontecimiento, y ella decidió ir con su hijo José María, quien ha heredado el oficio del padre.
“Los recuerdos me estremecen –nos diría luego la señora Puente–. En 1992 nos casamos, en 1993 cumplimos 25 años juntos, y en 1994 Lorenzo fallece”. La ocasión también permitió conocer que era ella quien siempre se oponía a este proyecto, pero que al conversar con Alexander, Bahamonde y Adrianzén quedó convencida de cuán acertado era que la actual generación conozca quién fue su esposo.
“¿Es verdad que puso condiciones?”, le preguntamos. “No. Solo pedí que se vea cómo sucedieron las cosas en verdad”, contestó. Y de inmediato, la rutina se detuvo un instante para que ella colme la curiosidad de Tula, de Gustavo y de todos los técnicos y actores que estaban cerca.
Así, en instantes, la viuda despejó dudas acerca de quiénes eran los verdaderos amigos de Chacalón, de cómo era tratada por su suegra y de cómo era en realidad él como esposo y padre, o de por qué la canción “El Aeroplano” fue una de las preferidas. La tertulia hubiera continuado si no fuera porque Michelle recordó a gritos que había una boda por grabar.
Entonces la vieja casona volvió a ser escenario de las aventuras y desventuras de Chacalón, sin que el resto del apacible distrito barranquino se entere de ello. Al menos hasta ahora.



JOSE LUIS CARBALLO OPINA SOBRE LA MINISERIE "CHACALON EL ANGEL DEL PUEBLO"...