09 agosto 2012

Historia de Chacalon (contada por el Diario La Republica)

PRIMER CAPÍTULO 
• Lorenzo Palacios Quispe nació con ayuda de matronas en una vivienda sin lujos, con techos carcomidos.• De joven se ganó la vida cantando y bailando con los pies descalzos acompañado de los humiteros.• Ahora le rezan por un milagro.

Aprendió a mirar el mundo desde los cielos. Allá, en el Cerro San Cosme de La Victoria, donde hoy, cerca al tanque de agua le rezan por un milagro. Lorenzo Palacios Quispe, nació, creció y se enamoró en las alturas de La Victoria, donde, su madre, Olimpia Quispe se instaló entre los olores pestíferos de la fruta podrida y el desagüe que cruzaba la calle Bondy.

Así, entre delincuentes y mendigos nació el futuro rey de la cumbia, un 26 de abril de 1950, con la ayuda de matronas y bajo el techo de toda su vida, sin lujos, con techos carcomidos y de grietas parcheadas.

Coincidencias de la vida. Lima iniciaba su proceso de convulsión social en la mitad del siglo XX y el fuerte oleaje de migraciones del Ande a la capital erupcionó como un volcán enfurecido. La misma explosión que, 25 años más tarde, llevó a Chacalón a ser considerado un semidios. Un ser divino, y sobre todo, pobre, de pantalones parcheados, chompas multicolores y de pies descalzos.

La historia de Chacalón se comenzó a escribir con los amoríos de Lorenzo Palacios Huaypacusi (un danzante de tijeras y padre genético de Chacalón, al que nunca conoció) y la entonces adolescente Olimpia, quien se ganaba la vida cantando huainos en las fiestas de Huamanga y era conocida como La Huaitita.

Cuentan que el primer grito de Lorenzo Palacios hijo, al nacer, fue parecido a un canto, al que solo le faltaron los sonidos rumbiantes de las guitarras eléctricas para instalarse en un casete.

Cuentan, que bailó antes de tener uso de razón y, afirman que los humiteros eran su fiel compañía, cuando a pesar de las piedras en el camino y la sangre entre los dedos de los pies descalzos el danzaba por una propina o fruta.

El chinito, como ya le decían, tenía apenas dos años y ya tenía un nuevo papá, era don Silverio Escalante, un albañil que lo crió como si fuera de su propia sangre. A él se sumaron 14 nuevos medios hermanos y el alcoholismo de su madre.

Producto de estos conflictos, en los que predominaban los económicos, Lorenzo adquirió problemas de conducta a muy temprana edad, involucrándose incluso, en robos menores, siendo pájaro frutero de La Parada y a escaparse de su casa y convivir con “pirañas” de la zona. En este contexto creció y ya tenía unos bienaventurados 9 años. El tiempo pasaba rápido en la vida de Chacalón y todo parecía girar en lo mismo: subsistir.

EL FENÓMENO CHACALÓN.
La biografía del cantante que emite Frecuencia Latina ha sido un boom, al extremo que lidera no solo su horario, sino el ránking general de programas. Así el viernes 29 el Especial de Chacalón hizo 21.7 puntos de promedio, para seguir con los capítulos de la miniserie: 30.5 el lunes 2, 29.5 el martes 3, 27.5 el miércoles 4 y 34.4 el jueves 5.


SEGUNDO CAPÍTULO 
• Sus inicios como cantante en las calles, de niño junto a su hermano Chacal.• En su juventud Chacalón conoce a Dora Puente, luego su esposa y la mujer de su vida.

La vida se le había presentado como una gran montaña empinada a Lorenzo Palacios.

Para vivir, a sus 10 años, vendía limones, humitas, anticuchos, y se recurseaba como canillita. Pero sus mayores satisfacciones las sentía cuando, para comer, cantaba sus huainos ayacuchanos junto a su hermano Alfonso (Chacal), con quien invadía restaurantes y bares.

Fue en este momento que la carrera del Chacal comenzó a inclinarse hacía la música, mientras, que Lorenzo se deslizaba por el hampa menor. Las rencillas y el celo profesional comenzaban a iniciar una pequeña grieta que al transcurrir de los años no cerraría y terminaría en una lucha por la fama y el poder.

El debut extraoficial de Chacalón en el canto fue por los años 1965 y 66, en los que tuvo la oportunidad de intercalar roles con su primer grupo musical Los Amigos del Barrio, conformado por adolescentes entre los 13 y 15 años.

Cuenta el propio José María Palacios (hijo del Faraón) que tanta fue la inclinación de su padre por la música que no se perdía la oportunidad de interpretar algún huainito, por lo que pronto fue conocido como El Chinito de los Andes. Lorenzo admiraba a La Princesita de Yungay, El Picaflor de los Andes y Flor Pucarina. Durante su presentación en los escenarios él alcanzó a decir. “Pobres y misios, al menos hoy llevo algo para comer”.

Conoce a Dora
Se dice que fue amor a primera vista, atraído por la coincidencia y juegos del destino. Chacalón había abandonado el colegio (al cursar el segundo de secundaria) y comenzó a trabajar en la zapatería de un amigo. Allí conoció a Mauro Puente, hermano de quien siete años más tarde sería su esposa, Dora.

El destino no se demoró en juntarlos. Y fue de la manera más abrupta: un balón despejado por Lorenzo terminaría por impactar en ella, rompiendo la fuente donde llevaba el alimento para su hermano.

Ante la ternura de sus 15 años, ambos en la plenitud de su adolescencia, olvidaron los rencores, y entraron a jugar en el coqueteo, las miradas y sonrisas. Iban a fiestas, y luego Chacalón llevaría a Dora al catchascán.

Pasaron tres años de romance tierno, hasta que en 1968 nacería su hija Esther. Cuatro años más tarde, ambos contrajeron nupcias. Tenían 22. Ese mismo año, Lorenzo cayó en el penal de Lurigancho por una semana.

Continúa...

El viento que llegó de los cerros

AMANTE DEL PERÚ. Chacalón fue premiado por la UNESCO en el año 1987 por su tema "Niños pobres". Datos

EL PADRINO. Juan Campos Muñoz fue el padrino artístico de Chacalón. Él fue quien le regaló sus primeros uniformes oficiales.BONDADOSO. Cuentan que Lorenzo Palacios hacía campañas silenciosas en los barrios pobres. Obsequiaba desayunos, almuerzos y daba donativos sin promocionarse.

TERCER CAPÍTULO • 
Su gran salto con el grupo Celeste, pionero en los grupos chicha con vocalista.• Su primer éxito fue “Viento”, que vendió un millón de copias.• Luego formaría su propia banda.

Una vez que Lorenzo Palacios logró salir de prisión, por cortarle el rostro a un policía en retiro, sentó cabeza. Por estos años se formaría el grupo Celeste de Víctor Casahuamán, empresario musical y pieza fundamental en la historia de Chacalón. Resulta que Celeste necesitaba un vocalista (propuesta innovadora, ponerle letra a la música chicha). Y llega Chacal, quien graba y vende 150 mil copias con En el campo.

Tras este éxito rotundo ocurriría un hecho importante en la futura carrera de Chacalón. Chacal, embriagado por la fama, no quería cantar. Cuentan allegados a Chacalón que Casahuamán le había prometido a Chacal un Volkswagen que nunca le dio. Es allí donde Casahuamán le pregunta a Chacal: “¿Conoces a alguien que cante igual que tú?”. Tras un corto silencio se oyó el nombre de “Lorenzo Palacios, mi hermano, el Chino”.

De aquí en adelante Chacalón se convirtió en el cantante de Celeste y Casahuamán su padrino, él le enseñó a bailar, cantar y lo bautizó con su nombre que hoy es endiosado.

Su primer éxito fue Viento, que vendió un millón de copias, y esta placa marcó el despegue de la banda. Logró meter más de siete mil personas en un baile, cantidad récord en esos tiempo e hicieron un sinnúmero de presentaciones en el norte chico. Pese al éxito, la disquera MAG (poderosa en 1974) rechazó despectivamente a Chacalón. “Ya vas a ver, compadre. Un día de estos se van a acordar de mí”, le había dicho a Lerner, guitarrista de Celeste.

De esta forma, llegó 1978 y Chacalón tras haberse separado de Celeste y haber conseguido éxitos con otras bandas se hizo líder de la recordada La Nueva Crema. Aquí comienza la segunda era del rey de la chicha.

Grabaron discos durante dos años, sin presentaciones. En este contexto Chacalón conoció a Juan Rebaza, quien le ofreció el tema Provinciano. Lorenzo Palacios lo aceptó y entonces se impuso la frase: “Cuando Chacalón canta, los cerros bajan”. Y bajaban para ver a ese hombre de pelo largo con bucle en la frente, pantalones ajustados y acampanados con flecos a los costados, rojos, negros, amarillos, pero siempre combinando colores fuertes, macarios de dos colores. Bailaba moviendo las caderas y levantando los índices como si fueran chavetas. Era el prototipo del futuro achorado.

La gente se cortaba en sus bailes y una chica bonita llegó a rebanarse el rostro con una botella. Fueron seis años en los que los empresarios le ofrecieron el oro y el moro a Chacalón, pero nunca aceptó.

Continúa...

Chacalón, sus últimos días y el camino a la gloria

CHACALÓN. A casi once años de su muerte, el ídolo del género tropical se ha convertido en objeto de culto.

DIAGNÓSTICO
La muerte de Chacalón se debió a un paro cardiaco. La causa diagnosticada es un coma diabético y una úlcera gástrica sangrante. Cuando muere deja siete hijos huérfanos.EL ÁNGEL DE LOS CERROS. Apodo que nació en las radios. El día de su entierro fue seguido por 20 mil personas al Ángel, lo pusieron en un nicho que no era el suyo y le rompieron el vidrio 10 veces. La herida no cierra.

EL JUICIO FINAL • 
En lo más alto de su carrera, Lorenzo Palacios se fue al cielo dejando siete hijos huérfanos, el 24 de junio de 1994.• Fueron días de agonía y una lucha titánica contra la muerte.

Corrían los años 80 y se hablaba de un bajón en la popularidad de Chacalón. Pero el punto de quiebre que lo volvió a la escena chicha fue el recordado duelo entre Vico y su grupo Karicia vs. La Nueva Crema, organizado por Jorge Lozano.

Tras dos meses de insistencias (Vico decía que Chacalón no le era competencia), éste aceptó. El duelo estaba pactado en el local Así es mi Tierra, de la avenida México. Desde un inicio el lugar lució repleto y aquella noche Chacalón dio cátedra, subió al escenario y nunca más bajó.

Presentía el final
En lo más alto de su carrera, en 1991, Lorenzo contraería matrimonio religioso con Dora Puente, la mujer de su vida. Pero esta felicidad sería el inicio de los años de dolor del Faraón.

La Plaza Internacional Grau se había convertido en bastión de la música chicha. Allí, Chacalón hacía gala de sus artes y dominaba a su gente. Justamente, en uno de esos conciertos, presentó a su sucesor: “¡Mi hijo. José María!”. Este sería su último concierto. El más emotivo. El rey ya tenía reemplazo. Sabía lo que venía.

Miércoles 22/6/1994
Chacalón había caído en cama, un fuerte dolor en la garganta lo carcomía. Vomitaba amarillo y sentía que los pulmones le reventaban. Tuvo que ser llevado a la Clínica Villarán. Aquí, un mal diagnóstico hizo que le inyectaran suero (los doctores pensaban que era el cólera). Error fatal, Chacalón sufría de diabetes, le incrementó el nivel de azúcar lo que le provocó un coma diabético. Dentro de su sufrimiento, Lorenzo alcanzó a decir, “si me voy a morir, quiero que sea en casa”. Por la noche, la familia lo llevó de retorno.

Viernes 24 (1.30 am)
Camino a casa se le reventó la vesícula y comenzó a vomitar y orinar verde. En su casa, Tarzán, su viejo amigo, no paraba de llorar mientras Lorenzo agonizaba, tiritando de frío en el suelo. Era una lucha titánica contra la muerte.

Por la mañana es trasladado por Jorge Lozano a la Clínica Javier Prado, donde no lo querían recibir. Entregó US$ 300 de garantía. Allí le diagnosticaron azúcar a 500. El doctor le decía a la dolida familia: “Si pasa de esta noche, se salva”.

Viernes 24 (4.30 pm)
Un gran grito se oyó en los pasadizos de la clínica. Era Dora, que sufría un ataque de nervios. En esos momentos, las radios ya anunciaban la muerte de Chacalón. ¡No volvería a haber otro como él!

Sus seguidores asistieron a los funerales en procesión. Todos querían despedirse de él. Aquí nacería el mito del Ángel de los Cerros. ¡Chacalón vive y hace milagros!

"El día que yo me muera del cielo bajarán otros nuevos cantadores y asi Chacalón y La Nueva Crema nunca morira"

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